Mecenas
presentando las Artes al Emperador Augusto
Giovanni Battista Tiepolo
1696-1770
 

  
 Cuando Augusto fuera Emperador de Roma, su amigo Cayo Cilnio Mecenas rehusó toda clase de honores, aunque con frecuencia quedaba encargado de la administración del Imperio, durante la ausencia del soberano. Empleó su valimiento y sus inmensas riquezas en favorecer las Letras y las Artes, y protegió, entre otros, a Virgilio, Horacio y Propercio.
Horacio consiguió, gracias a su gran amigo Virgilio, la protección de Mecenas, y en la Villa Sabina que éste le regalara, se dedicó, alcanzada ya la serenidad de ánimo, a la composición de versos de mayor elevación moral y estética.
Gracias a la ayuda dispensada por Mecenas, su nombre ha pasado a la posteridad como sinónimo de generoso protector de las Artes.
Inspirados en este concepto, hemos creado nuestra Villa Sabina (www.cayomecenas.com), donde esperamos, los artistas encuentren la tranquilidad necesaria para evolucionar hacia una obra superior, alentados por quienes nos visiten.
Nuestra Villa Sabina está abierta a todos, los invitamos a participar, y desde ya, quedamos  agradecidos por su colaboración.
 


Pequeño homenaje a  MARIO BENEDETTI


Estados de ánimo

Unas veces me siento
como pobre colina
y otras como montaña
de cumbres repetidas.

Unas veces me siento
como un acantilado
y en otras como un cielo
azul pero lejano.

A veces uno es
manantial entre rocas
y otras veces un árbol
con las últimas hojas.
Pero hoy me siento apenas
como laguna insomne
con un embarcadero
ya sin embarcaciones
una laguna verde
inmóvil y paciente
conforme con sus algas
sus musgos y sus peces,
sereno en mi confianza
confiando en que una tarde
te acerques y te mires,
te mires al mirarme.