REFLEXIONES SOBRE EL DIBUJO Y LAS ARTES MARCIALES
¿Del creer para ver o del  ver para creer?

Carlos Zerpa

 

El arte vive en las delgadas fronteras que separan lo real de lo irreal…
Marta Traba.


A- Acerca del Dibujo.
El pincel lleno de tinta china y la espada afilada son similares, ambos tienen que buscar su esencia para ser, así lo mantenían los grandes maestros marciales que se desenvolvían magistralmente en ambos caminos, el de la espada y la escritura o el de la espada y el dibujo.

Un movimiento de la espada samurai, que corta el aire en dos no es otra cosa que un dibujo espacial acompañado de una música de silencios, “No porque algo no se vea, quiere decir que no exista”… Afirmamos.

¿Qué es, si no “música pura” o “trazo dibujistico perfecto”, el camino que describe una flecha desde el arco hasta el blanco, camino que va desde adentro del espíritu del arquero, hacia el centro de los círculos concéntricos de la diana?

Las Artes Marciales y la música tienen los mismos principios, complejos acordes, juegos de silencios y melodías únicas, la ejecución de un kata no es solo una ejecución marcial, si no que es también arte sonoro, sus movimientos no son otra cosa que música, ya que el ejecutante se mueve sobre el tatami como si caminara sobre un pentagrama, como si leyera una partitura musical con su cuerpo, o como si dibujara con sus movimientos un gran dibujo invisible sobre un papel inmaculado.

Las notas musicales en esencia son iguales al espectro de los colores, el DO, el RE, el MI, el FA y el SOL, son idénticos como calidad cromática al Amarillo, al Rojo, al Azul, al Blanco y al Negro…

Cuando un director dirige a su orquesta, hace un fascinante dibujo en el espacio con su batuta.

¿Será entonces cierto que los colores y las notas musicales contienen en si la misma fuerza que las letras vocales: A, E, I, O y U, como opinan muchos investigadores?

Cinco notas musicales, cinco letras vocales, cinco colores puros, cinco sentidos buscando el sexto… vista, oído, olfato, gusto y tacto, cinco dedos de la mano para contar: uno, dos, tres, cuatro y cinco… Cinco Katas Heian del Karate Shotokan de Funakoshi, quien también dibujaba y escribía poesías en el monte “Torao”, la montaña “Cola de Tigre”… Miyamoto Musashi casi un dios en el manejo de las dos espadas y del pincel, se retira invicto de sus batallas a una cueva a escribir el “Go Rin No Sho”, “El Libro de los Cinco Anillos”… Libro de la Tierra, del Fuego, del Agua, del Viento y del Vacío… “Porque por vacío entendía el gran maestro, aquello que no tiene principio ni tampoco fin”.

Dibujar es un placer inmediato; tener un lápiz, un pincel, una pluma fuente, un carboncillo o un bolígrafo en las manos es equivalente a la realización espontánea de un dibujo automático, que parte del mundo invisible y se hace visible gracias a ese trazo, mejor aún si en ese momento se habla por teléfono o estamos escuchando música o una aburrida conferencia…

Estoy convencido que ese trazo con el cual se escribe un texto, un poema o se dibuja, es la manifestación más espontánea y directa que existe del espíritu, tan fuerte como un poderoso KIAI, que surge igualmente de adentro de nosotros mismos.

Hay una conexión directa entre “La idea” y la punta del lápiz… Digamos que el lápiz es tan solo la extensión de la mano, la extensión de la intención, el otro extremo de la cuerda, cuerda que nos une con lo que en verdad somos en esencia… El dibujo es la manifestación mas directa del lado izquierdo del cerebro, por medio de él podemos hacer visible ese otro mundo, un mundo quizás mas real que este en el que nos desenvolvemos día a día…

Como ya dijimos, traemos por su medio, imágenes del mundo invisible y las hacemos visibles… El dibujo es tan solo un instrumento, una ventana, una puerta o mas bien “un portal”, Jamás un resultado o un final.

Uno puede, además de dibujar de una manera ortodoxa, con carboncillo o lápiz HB sobre papel 100% de algodón, hacerlo utilizando el dedo lleno de aceite para motores, o dibujar con un palito de bambú sobre la arena en la playa, o con crema de afeitar, con pelos y cabellos, con luz, con humo, con hilos y agujas cosidos en la tela… Se puede dibujar con brochas o rodillos, con las manos vacías, en bajo relieve sobre mármol, con cortes profundos sobre los metales, con el mouse en la computadora, con la punta del cuchillo en la madera, con el cautín al rojo vivo, con jabón o lápiz labial en el espejo o con agujas llenas de tinta sobre la epidermis, porque tatuarse no es otra cosa que dibujarse en la piel… Muchos cuerpos son testigos fieles de ello.

Todo arte conlleva en si el espíritu del dibujo, del trazo mágico, del espíritu poético... Todo buen arte tiene al dibujo como su columna vertebral, se vea o no se vea... En la escultura hay dibujo, en el Performance hay dibujo, en las Artes Marciales hay sin duda dibujo.

Dicen los entendidos, que cada energía atrae a otras energías semejantes, que las bellas artes atraen a otras artes de almas gemelas, por eso vemos a muchísimos artistas marciales que también pintan, danzan, dibujan, hacen música, son actores o escriben textos y poesías.

Dicen los grandes maestros, que una mirada basta para comunicarnos y dejar todo sobreentendido, que el amor cautiva al amor, que la violencia solo engendra violencia, que las cruces solo sirven para atraer a los vampiros y que “Un dibujo vale más que cien palabras”.

B- Acerca del Saber.
Nuestros bisabuelos leían el periódico, nuestros abuelos escuchaban la radio, nuestros padres ven la televisión…

Nosotros navegamos a diario en Internet, pero también continuamos leyendo el periódico y las revistas, seguimos escuchando la radio y vemos la televisión por cable…

Los tiempos han evolucionado, la sed de información, la sed del saber crece día a día, uno aprende mucho del pasado, y es participe del presente, que a final de cuentas es lo único real que existe, aunque no se pueda medir, ya que el presente es ese “pequeño-gran” instante entre el segundo que ha pasado y el segundo por venir… Un instante sin duración.

Pero el futuro es la gran incógnita, uno lo desea con toda el alma, haciendo planes para cuando llegue, aun sabiendo que en verdad no existe, por más optimista que seamos, el futuro NO existe.

Buda decía que si uno quería conocer el pasado, solo tenia que mirar el presente porque era su resultado, y si uno quería conocer el futuro, solo tenia que mirar el presente que es la causa de ese futuro… Buda hablaba en realidad del PRESENTE.

Pero en este nido de incógnitas, hay cosas que sabemos dar por ciertas, lo que llamamos “VERDADES VERDADERAS”… como esa que nos enseñaban los maestros: “El arte es una energía que no se detiene ni se destruye” o aquella eterna verdad que aparece en todos los textos sagrados: “La fuerza más poderosa, que mueve el universo es la del AMOR” o aquella máxima espiritual: “Somos algo más que un cuerpo… el cual tan solo es el recipiente de nuestro Ser”.

A la gente la hace mediocre el no saber y a uno lo hace miserable y limitado el saber, de hecho cuando uno sabe de algo, al instante se da cuenta que en verdad no sabe nada de nada, digamos que cuando "sabes" algo, ya nada necesitas… La pregunta entonces seria ¿Saber o no saber qué cosa? Y la respuesta indudable es la misma para los dos extremos: “la ignorancia es NO saber que No se sabe y el saber es saber que en verdad se sabe”… Confucio decía que “Saber lo que sabe y lo que no sabe, es la característica del que sabe”.

Lo importante que hay que conocer, “es el verdadero sentido de la vida” y cada uno es quién decide luego, qué es lo importante para cada quien. Frank Zappa pensaba que la información no era el conocimiento, que el conocimiento no era el saber y que el saber no era la verdad… él opinaba que cuanto más uno supiera, las cosas serían más difíciles, porque cuando uno
descubría más cosas, más desagradable le parecería a uno todo.

Mi amigo Mario Cubillos opina con respecto a lo “del saber o del no saber”, que hay que recordar el capítulo de los Simpsons en el cual Homero descubre que su falta de inteligencia se debe a unas Crayolas que tenía metidas en la nariz y que le llegaban a la masa encefálica, después de sacárselas toma conciencia que es más triste vivir conociendo y sabiendo como son las cosas, así que decide, (y que buena decisión), colocarse de nuevo las Crayolas en la nariz...

El conocimiento NO nos hace felices, al contrario, nos causa angustias porque nos demuestra lo limitado que somos, pero No por esto es necesario ser un infeliz para dejar de ser un mediocre… (Grrrrrr, esto parece un Khoan Budista).

En cambio, el saber te da alegría y te hace madurar, despertar, realizarte, ser libre, independiente, autónomo.

Lo bueno del saber es que en verdad nos aporta todo, digamos que nos abre una puerta en nuestra visión, para NO estudiar más y nos da la bella ilusión acerca de todo lo que hacemos por la vida, y en la vida.

Creo que SI merece la pena el saber y que definitivamente, merece la pena jugar a no ser uno un mediocre, he allí parte de la sabiduría… Hay una máxima samurai que dice: “Saber y actuar son uno y lo mismo”.

Es bueno recordar que el ser inteligente o alcanzar la iluminación, lo hace a uno entender que somos un “Ser Feliz”.

Tenemos que esforzarnos entonces por ser felices y por vivir a plenitud la vida, hay que aspirar a la verdad tal cual como la verdad del que muere de sed y que aspira el sorbo de agua que lo ha de salvar, así lo dice un antiguo y sabio proverbio Zen.

C- Acerca del creer para ver.
Un amigo Cristiano Evangélico una vez me dijo que él tenia el radio de su vida, siempre conectado a Dios, siempre en la misma estación y en el mismo dial, como si él, fuese un receptor de ondas de esa emisora, al apagar su radio, siempre la dejaba en la misma emisora, así que apenas encendiera el radio al día siguiente, al instante este estaría en el dial, que a él le interesaba, así siempre estaba conectado con su Dios… esta imagen me pareció en verdad muy interesante y al instante la relacione con las artes en general, pensé que en verdad uno siempre tiene que tener su radio o su televisor, en el canal que le interesaba, siempre fijo en el Dios-Arte, de ser así siempre estaríamos noche y día, mientras dormimos o de madrugada, siempre conectados con las bellas artes, como en verdad debe ser y al estar así ¿para que apagar la radio? La idea estaba en tenerla siempre conectada, en ser artistas TODO el tiempo y no solo 15 minutos los domingos.

¿Qué es lo lógico, que es lo ilógico y que es lo alógico? Sabemos de personas que caminan por las paredes, que pueden esquivar las balas cual Matrix, que se mueven casi a la velocidad de la luz, otros que casi vuelan, que flotan en el aire, que curan al contacto con sus manos, que con su “kiai” paralizan, que con su mente mueven objetos, que leen el pensamiento, que tienen desarrollado su sexto sentido… ¿pero creemos nosotros en esto? ¿Hemos presenciado nosotros mismos alguna de estas maravillas? ¿Son solo cosas para el cine de ciencia ficción? ¿Son solo cuentos de hadas, de los expedientes X, del libro Gines, o solo mitos y leyendas? ¿Es verdad todo lo que se cuenta de los maestros: Morihei Ueshiba,
Jesús de Nazareth, Sai Baba, Miyamoto Musashi, Awa Kenzo, Osho, Francisco de Asís, Bruce Lee, Buda, Lao Tse, los Yamabushi o Sun Tsu? ¿Existieron estos Maestros en verdad o son tan solo, héroes imaginarios tal como Superman, Batman, Mandrake, The X Men o el Hombre Araña?
Caminando en una feria esotérica, del timbo al tambo, fastidiado y viendo tanto ventorrillo de piedras mágicas, sonajeros, despojos, pirámides, alcanfor, barajas de tarot y cuarzos negros, de pronto me senté a escuchar a un amigo conferencista que introdujo en mi vida y razonamiento, nuevos elementos para pensar en cosas ligadas al mundo de los pensamientos
“Alógicos...

El conferencista nos decía, que haciendo un estudio y una exhaustiva investigación entre las personas que “clínicamente” habían estado muertas y habían después vuelto a la vida, de esos archivos y relatos médicos y científicos en los que se habían declarado muertos a unos pacientes y luego estos habían, también “clínicamente” regresado a la vida… en un 99% de los casos todos coincidían en algunos aspectos importantísimos, para este discurso que nos atañe en estos momentos, todos ellos habían visto una luz intensa y muchos de ellos afirmaban haberla visto al final de un túnel, todos sintieron un fuerte olor a flores, todos sintieron que flotaban casi pegados al techo de la habitación del hospital, todos habían visto desde arriba a su propio cuerpo, acostado en la cama y a los doctores y enfermeras darlo por muerto, que habían oído llorar a sus parientes y que al instante habían pensado, que eso, no era posible, que ellos no estaban muertos… al instante ¡¡zasssssss!!! Como con un fuerte corrientazo, regresaban a sus cuerpos, abrían los ojos y ¡milagro!! Habían vuelto a la vida,  “clínicamente” “científicamente” habían resucitado… las preguntas que se hacia el conferencista y que yo ahora también me hago, más aun, que ahora les dejo a ustedes para que reflexionen.

Pensemos en esto…
Si los “dados por muertos” vieron una luz intensa, vieron a los doctores, enfermeras y a sus parientes… ¿Cómo los vieron si los ojos de ellos no estaban arriba, si no que estaban en el cuerpo que yacía sobre la cama? Si los “dados por muertos” oyeron hablar a los doctores y enfermeras y oyeron llorar a sus parientes… ¿Cómo los oyeron si los oídos estaban en el cuerpo que yacía sobre la cama? ¿Cómo olieron a flores, si su nariz y sentido del olfato estaban en el cuerpo matérico? ¿Cómo sintieron si las sensaciones son propias del cuerpo que yacía en la cama? ¿Cómo pensaron flotando en el aire “que esto no era posible, que ellos no
estaban muertos” si el cerebro estaba en los cuerpos de las camas y no con ellos en el aire?
¿Quiénes, como y donde entonces: vieron, sintieron, oyeron, olieron y pensaron? Los científicos y los médicos insisten aun hoy en día, en la idea ¿racional? En la idea ¿lógica? De que “hay que ver para creer” y están tan aferrados a ello, que no dan su brazo a torcer, tal cual como les dijo Tomás a los otros once discípulos en relación a la resurrección de su Maestro Jesús: “Si no meto mi dedo en el lugar de los clavos y si no meto mi mano en la herida de su costado, no creeré”… (En S. Juan 20/25.)
Pienso que un nuevo mundo y un “universo paralelo”, se abrirán para todos nosotros, que podremos mirar dentro del mundo invisible, que tendremos acceso al conocimiento y al entendimiento de los más complicados misterios del universo, desde el momento en que aceptemos la idea (alógica) de que en verdad y definitivamente solo quien cree podrá Ver.
Dijo Jesús: Bienaventurados los que NO vieron y creyeron… S. Juan 20/29.

“HAY QUE CREER PARA VER”…

 

 

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