Micaela aquel verano decidió ganar dinerito para comprarle a Pirulica
un vestido nuevo.Por eso habló
con mamá para poner una venta de limonada.Claro mamá debía suministrarle todo, los limones, el hielo, el azúcar,
la sombrilla, vasitos, mantel, ¡todo!Ya
que ella sólo tenia los de juguete y así no podría ganar mucho dinero, pues
sus vasitos eran pequeñines.
Dibujo: Carolina Pérez, Animación:
Francisco A. Villarreal
Así que monto su tenderete en la acera.Sentó a Pirulica en la mesita, y comenzó a exprimir los limones;este trabajo costaba un poco hacerlo aunque tuviera un exprimidor, pues
le faltaba fuerza.Cuando estuvo
listo agregó mucho azúcar, agua fresca y finalmente hielo.
Comenzaron a pasar los clientes y como todos eran vecinos compraban
limonada.Las señoras preguntaban
que haría con lo que ganara, y ella explicaba que su muñeca necesitaba
un vestido nuevo para este verano, pues era el casamiento del primo
Miguelito y tenia que estrenar algo con florecitas silvestres y un gran sombrero
rosa, como iría ella misma al casorio.
Al final del mes, en vista de que ya tenia mucho dinero guardado,
decidió ir de compras. Aprovecharía que había más de lo que pensó nunca
ganar y se compraría unos caramelos con el sobrante.Pero cual fue su sorpresa al encontrar su alcancía completamente vacía!!!!Llamó gritando a mamá que fuera a su habitación y viera que sus
ahorros habían desaparecido.Ambas
buscaron por todos los rincones y no encontraron nada.
Esa noche se fue a dormir Micaela muy triste, pues no entendía como había
podido perder tal cantidad de dinero.Cuando
se acostó agarró a Pirulica para hacerle sus dolorosas confidencias y
explicarle que no podría ir a la boda por falta de vestuario nuevo.Y mientras eso sucedía le alisaba la faldita cuando descubrió un bulto.Revolvió entre las faldas de la muñeca y se encontró el dinero
ahorrado!!!!¡¡¡¡Que descarada
la Pirulica!!!!¡¡Quería
ir de compras sola, sin compartir!!.